LAS NEGOCIACIONES DE DEUDA PARECEN BLOQUEADAS EN EEUU, REPUBLICANOS NO CEDEN EN RECORTES DE GASTOS

WASHINGTON (AP) — Las negociaciones entre la Casa Blanca y los republicanos de la Cámara de Representantes parecían bloqueadas tras las reuniones del fin de semana, en las que los legisladores republicanos se atuvieron a sus demandas de duros recortes de presupuesto y rechazaron formas alternativas de reducir el déficit. El presidente, Joe Biden y los líderes mundiales seguían las conversaciones desde lejos con la esperanza de que las cruciales discusiones lograran avances para evitar una suspensión de pagos federal potencialmente catastrófica.

El gobierno de Biden y el presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, republicano por California, buscaban un acuerdo presupuestario que allanase el camino para aumentar el límite de deuda de la nación. Los republicanos rechazaron el plan de la Casa Blanca de recortes menos drásticos y aumento de los ingresos. Ambas partes enfrentaban una fecha límite a partir del 1 de junio para elevar el techo de deuda, ahora en 31 billones de dólares, para que el gobierno pudiera seguir pagando las cuentas del país.

“Vamos a tener oportunidad de hablar más tarde hoy”, dijo Biden de McCarthy, mientras el presidente se reunía con los mandatarios de Japón y Corea del Sur en un aparte de la cumbre del Grupo de los Siete en Hiroshima, Japón.

Era posible que McCarthy necesitara hasta 100 votos demócratas para aprobar un acuerdo en la cámara baja, dadas las deserciones republicanas y las votaciones previas, según dijo una personas informada sobre las conversaciones. La persona no estaba autorizada a dar detalles sobre la propuesta y habló a The Associated Press bajo condición de anonimato.

En la última ronda de conversaciones, el equipo de McCarthy pidió fuertes recortes en gastos que no fueran de defensa al tiempo que insistía en aumentar el financiamiento del ejército. Era probable que las áreas más afectadas fueran educación, salud, el programa de alimentos Meals on Wheels y otros proyectos, señaló la persona.

El Partido Republicano quieren asociar requisitos de empleo a Medicaid, aunque el gobierno ha respondido que millones de personas perderían su cobertura médica. Los republicanos también han introducido nuevos recortes a la ayuda alimentaria al restringir la capacidad de los estados de eliminar los requisitos de empleo en lugares con alto desempleo, una idea ya planteada en su día por el gobierno de Trump y que se estimó supondría que 700.000 personas perderían sus subvenciones para comida.

Además, los legisladores republicanos reclaman reducir el financiamiento del Servicio Interno de Impuestos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (IRS, por sus siglas en inglés) y pidieron a la Casa Blanca que aceptar fragmentos de su propuesta de reforma migratoria.

La Casa Blanca ofreció en su lugar mantener estable el gasto de defensa y no defensa el año que viene, lo que ahorraría 90.000 millones de dólares en el año fiscal 2024 y un billón durante 10 años.

Los republicanos también rechazaron las propuestas de la Casa Blanca de aumentar los ingresos para reducir más el déficit. Entre las opciones denegadas por los republicanos estaban normas que permitiría a Medicare pagar menos por los medicamentos con recetas y cerrar una docena de lagunas en la legislación fiscal. Los republicanos se han negado a revocar las exenciones fiscales a corporaciones y hogares adinerados introducidas en el gobierno de Trump, como proponía el presupuesto de Biden.

Dada la falta de avances el sábado y las acusaciones mutuas de que el otro bando no estaba siendo razonable, Biden recibía reportes frecuentes sobre el estado de las negociaciones y ordenó a su equipo que organizara una llamada con McCarthy.

La decisión de programar una llamada se tomó luego de otro día sin señales de avances. Se llevó comida a una sala del Capitolio el sábado por la mañana, pero se la llevaron horas después y no se esperaba ninguna reunión. Sin embargo, las conversaciones podrían reanudarse el domingo tras la conversación entre Biden y McCarthy.

“El equipo del presidente (de la cámara baja) puso sobre la mesa una oferta que fue un gran paso hacia atrás y contenía un conjunto de demandas partidistas extremas que nunca podrían aprobar ambas Cámaras del Congreso”, dijo la secretaria de prensa Karine Jean-Pierre en un comunicado el sábado por la noche.

“Seamos claros: el equipo del presidente está listo para reunirse en cualquier momento”, agregó Jean-Pierre, señalando que el liderazgo republicano está en deuda con su ala extrema al amenazar con incumplimiento de pago.

McCarthy tuiteó que era la Casa Blanca la que estaba “retrocediendo en las negociaciones”.

Dijo que “el ala socialista” del Partido Demócrata parece haber tomado el control, “especialmente con el presidente Biden fuera del país”.

El congresista republicano Dusty Johnson, que trabajó en estrecha colaboración con McCarthy para dar forma a la propuesta republicana, dijo a The Associated Press el sábado por la noche que no había reuniones programadas para el domingo. Los republicanos están tratando de captar la atención del presidente en lugar de los negociadores.

“Si el presidente no vuelve a comprometerse, no sé si las conversaciones pueden rendir frutos”, advirtió Johnson.

En la cumbre del G7 en Japón, Biden trató de asegurar a sus colegas que Estados Unidos no caería en impago, algo que estremecería la economía mundial. Dijo que intuía un avance en las conversaciones.

“Las primeras reuniones no fueron tan progresivas, las segundas lo fueron, la tercera lo fue”, dijo el presidente, y añadió que en su opinión “podremos evitar un impago y lograremos hacer algo decente”.

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Miller informó desde Hiroshima, Japón. El periodista de Associated Press Josh Boak en Hiroshima, Japón, y la corresponsal en el Congreso Lisa Mascaro, así como los periodistas de AP Stephen Groves y Farnoush Amiri en Washington contribuyeron a este despacho.

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